Los aplausos de Sofía

Los aplausos de Sofía

Por Reina Torres

Con una pequeña bandera cubana en las manos y un cartel “de su propia inspiración”, como nos declaró vía telefónica su mamá, Sofía fue de las avileñas que brindó su aplauso a esos hombres y mujeres, jóvenes y adultos  que convierten sus días en verdaderas batallas contra un enemigo, que sin bombas o armas sofisticadas, ha arrebatado la vida, a más de 30 mil personas en todo el mundo, y aspira a más…Y es que ella, sabe cuánto daño está causando la Covid-19, pero sabe también que los profesionales y trabajadores de la Salud, en general, al menos los cubanos, no se dan por vencidos.

La pequeña de 9 años, cursa su tercer grado en la escuela Águedo Morales Reina, y por estos días está en casa. Junto a su mamá Dialicet Castellanos, abogada de profesión, ha convertido esta permanencia necesaria, en tiempo para seguir aprendiendo y repasando las lecciones, porque cuando vuelva con su maestra y sus compañeros del aula, no quiere estar rezagada.

Pero Sofía también se ha dedicado a leer esos libros maravillosos, con personajes divertidos, que su papá Hiorvanys Espinosa, cada vez que puede le trae a casa, “porque es bueno que los niños lean mucho, para que sepan más”, como suele decirle, él que tiene la altísima responsabilidad de dirigir la Delegación Provincial de Recursos Hidráulicos en Ciego de Ávila. Por eso al saber que había fallecido Juan Padrón, fue hasta su librero y tomando uno de sus libros de historietas preferidos, con mucho pesar en su mirada, Sofía le dijo a todos en casa: “Seguro que Elpidio Valdés está muy triste, porque murió su papá”

Cuando los vecinos del barrio decidieron sumarse a los aplausos, respondiendo a la convocatoria que circuló por las redes sociales, y que desde la emisión estelar del noticiero quedó como invitación al pueblo, ya la niña tenía pintado su cartel y además, había decidido ponerse un traje típico de China, “porque fue en este país hermano donde comenzó lo del coronavirus, del que lo médicos cubanos nos curan”, dijo por teléfono, a esta reportera.

Eso de los aplausos en la noche, con  las personas saliendo  a sus balcones y ventanas a dar vítores a los médicos y enfermeras y a todos los que batallan en los hospitales desbordados de contagiados para salvar vidas, ha tenido acogida en países como Italia y España.

En Cuba comenzó este 29 de marzo, pero se hace con los deseos inmensos de amplificarlos bien, como para que el viento los lleve hasta Lombardía, en Italia, a Venezuela, Haití, Nicaragua, las islas de San Cristóbal y Nieves, Surinam, Belice, Andorra,  Antigua y Barbuda, China, Dominica, Granada, Jamaica, San Vicente y las Granadinas, lugares en los que nuestros guardianes de la vida, han llegado, para vencer a la terrible pandemia.

Hoy volverán a repetirse. Y mañana, y después…Es el aplauso a los estudiantes de las Ciencias Médicas que pesquisan, a esas laboratoristas por cuyas manos pasa cada muestra, y de su precisión depende casi todo, a los que en los hospitales y centros de aislamiento apoyan la labor de médicos y enfermeras, a psicólogos, epidemiólogos, a los medios de comunicación. A los trabajadores del transporte. A los que garantizan la alimentación de los enfermos, de los sospechosos o de los que hoy están aislados para evitar la propagación.

Es un aplauso al desvelo de Raúl, de Díaz-Canel. Al insomnio de muchos, por estos días.

Es el aplauso con el que Sofía le anuncia al coronavirus, que más temprano que tarde, volverán los abrazos, un pedido que casi como profecía portaba en un pulóver cuando tenía 5 años, y fue “atrapada” por el lente del periodista Pastor Batista, mientras sostenía una foto del “abuelito Fidel” y celebraba, con este pueblo alegre por naturaleza, el 26 de julio.

Sofía aplaude a los médicos

Sofía con 5 años

 

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