¡Vómitos para todos!

¡Vómitos para todos!
Por Isabel Cristina López Hamze

Los vómitos durante los primeros meses del embarazo son algo común. Algunas mujeres no experimentan este desagradable padecimiento, pero otras, como yo, comienzan a investigar sobre las causas de los vómitos que persisten aún después de la semana 20 de gestación. Entonces los médicos dicen que es el aumento de la hormona gonadotropina. Las viejas dicen que es porque traes niña. Los psicólogos argumentan que se trata de un rechazo al bebé, de miedo al nuevo estado, de no aceptación del embarazo. Algunos psiquiatras opinan que los vómitos y náuseas en el embarazo están relacionados con malas experiencias en la infancia y falta de afecto familiar. Los terapeutas afirman que se deben al aumento de los sentidos del olfato y el gusto. Algunos estudios lo atribuyen a los estímulos sonoros bruscos. Otros al estrés y las preocupaciones por problemas que no podemos resolver. Otros dicen que es una simple aversión al “cuerpo extraño” que representa el feto. Muchas teorías parecieran culpar a las mujeres por su egoísmo e inconformidad.

En estos meses he dejado de confiar en muchas teorías que antes eran útiles para mí. Un ejemplo importante es el libro “La enfermedad como camino”, de Thorwald Dethlefsen y Rüdiger Dahlke. En el capítulo dedicado a las náuseas y los vómitos los autores afirman que:

“Vomitar es «no aceptar». Esta relación se expresa claramente en los vómitos del embarazo. Aquí se expresa el rechazo inconsciente de la criatura o del semen que la mujer no quiere «incorporar». Siguiendo el razonamiento, los vómitos del embarazo también pueden expresar un rechazo de la función femenina (la maternidad).”

Realmente prefiero vomitar diariamente que aceptar semejante definición machistoide y troglodita. Este hijo que tiene muchos nombres fue deseado y planificado al detalle, hasta el punto de elegir el signo bajo el cual debería nacer. La idea de este bebé fue celebrada por toda la familia desde antes de retirar el dispositivo intrauterino. Entonces… ¿cómo es posible que mi psiquis o mi cuerpo lo rechacen? Pero, por suerte, la vida me trae siempre buenas razones.

Bertha Pagaza es una amiga peruana que conocí en Dinamarca, ella escucha a Silvio Rodríguez y le gusta abrazar árboles. Un día le escribí y le conté de los vómitos entonces ella, muy contenta, me dijo: “No te preocupes, eso es bueno, significa que tu organismo se está limpiando para recibir una nueva vida.” Fue así como encontré la más linda teoría sobre los vómitos en el embarazo. Y cuando vomitaba esta mañana, después de cinco meses, pensaba en cuantas cosas feas aún quedan dentro de mí. Pensaba en los miedos, los celos, los complejos, la terquedad, la arrogancia, la ira, la desmesura, la intolerancia y me sentía feliz de poder limpiar el camino para la llegada de un nuevo hijo.

Hace casi 9 años cuando parí a Diego no estaba tan sucia como ahora, porque vomité muy poco. Espero recobrar la ingenuidad y la pureza con tanta higiene personal y que también Diego pueda disfrutar de su nueva madre inmaculada. Mientras me cepillo los dientes para que no se me caigan por la acción de los ácidos estomacales, pienso en que el mundo sería más bonito si todos vomitaran un poco cada mañana.

#vómitoútil #pancitabonita #mundomejor #amordivino #VicoC #telepatía #jorgisa #latiza

Comenta a través de Facebook
Editor

Editor

Cifuentes, Villa Clara,1985. Coordinador de la Red Social Haciendo Almas

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

96 ÷ 16 =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!