Sigo buscando palabras

Por Nechi Dorado

1976-16 de setiembre-2012

La noche de los lápices

Hay días en los que me siento condenada a buscar palabras sin poder
encontrarlas.

¿Será que se me esconden, tal vez, acongojadas?

¿O será que no existe el término que pueda contener la esencia de la
monstruosidad cuando cae a plomo sobre un pueblo que sueña destinos de
grandeza?

A 36 años de una noche de hiel, sigo pensando:

¿Qué dios acartonado se permitió abortar la primavera que asomaba,
mientras garras afiladas giraban la cuerda del despertador de la vergüenza?

Cuando arrancaron los capullos que habrían de ser las flores de la
historia.

Cuando Zeus se despabiló para tragarse, de pronto, a esos jóvenes que
comenzaban a transitar los bordes espinosos del camino de la lucha.

Uno a una.

Para siempre.

Para el dolor perpetuo de mi gente.

De alguna gente, en realidad.

De la que aún tiene memoria y siente hervir la sangre cuando da vueltas
las páginas donde quedó estampado el odio encarnizado y los lápices sin
punta.

Desgarrados. Pisoteados. Vejados. Torturados ¡A-SE-SI-NA-DOS!

Aunque sabemos que aún siguen escribiendo.

¡Qué mente pudo albergar la génesis del odio al punto de talar los sueños
colectivos, aquella  noche de espanto, mientras comenzaban a reptar sierpes
encapuchadas abriendo las puertas de un infierno voraz. Uno más entre los
tantos que vivimos.

O sufrimos.

¡No cabe el verbo vivir en tanto escarnio!

¡Que menosprecio a la vida!

¡Que escarmiento feroz por animarse a acariciar el nido de los anhelos!

Sigo buscando palabras y sigo sin encontrarlas. Vuelvo a sentir el eco que
nace desde el centro de treinta y seis  lágrimas acovachadas en el alma.

Como otras veces,  tomo una, la acaricio, le hablo, la beso tiernamente
mientras elevo mis ojos hacia un cielo de luto.

Ese cielo en el que brillan  luceros abrazaditos, dentro de la
constelación donde otros treinta mil ¡se desperezan!

Algo me dice, nuevamente, que ya no busque palabras, que es suficiente con
decir esta noche de setiembre memorioso:

¡COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS, PRESENTES!

Y mi lágrima responde:
¡AHORA Y SIEMPRE!

osemi

José Miguel R. Ortiz. Cifuentes, Villa Clara,1985. Creador y editor de este blog desde 2006 hasta hoy. WhatsApp +53 58298396 / Correo: z@halmas.org "Hay un momento para dejar de buscar miel y convertirse en abeja"

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