Fangio vs. Miguel Aceves Mejias (03-02-12)

Publicado por iskra

Escrito y enviado por: Daphne E.  Marante
dafne@edicionescubarte.cult.cu
————————
Una desconocida historia de amor se devela cincuenta años después.

La Habana, 23 de febrero de 1958.  Como todas las noches, la ciudad se adorna con las luces de los comercios, cines y cabarets. La música y la risa escapan apresuradas por las puertas entreabiertas de los bares. Para algunos – los de los bolsillos gruesos-, La Habana es la meca del divertimento, para los que tienen el bolsillo flaco – la mayoría- hay otra Habana, convulsa e inquieta tratando de desmentir al dictador Fulgencio Batista, empeñado en negar la existencia de un Movimiento llamado 26 de julio. Esa noche, el movimiento decidió secuestrar al famoso automovilista argentino  y campeón mundial, Juan Manuel Fangio.

La Habana también tiene fama de propiciar amores fortuitos, imposibles y hasta inesperados. Dicen que es el aire cálido de las aguas caribeñas que penetra  por las ventanas de las casas, hoteles y calles de la ciudad.

Berta está sentada en la sala de su casa intentando sacar una tonada en la guitarra. Sus primos juegan dominó  y la madre cose presurosa un vestido para la célebre actriz mexicana Rosita Arenas (La Chata). Es un encargo muy especial, alguien vendrá a buscarlo.

Tocan a la puerta, un primo abre y preguntan por la costurera. Es imposible entregar el vestido, aún no está listo. “Pase y tome café, acomódese”. Ha entrado en la sala, frente a la joven Berta, el popular cantante mexicano Miguel Aceves Mejía.  Fluye la conversación, se animan. Una sonrisa amplia aparece en el rostro de Miguel.  Volverá dentro de unos días.

miguel aceves mejia y berta, la habana, 1958

Miguel Aceves Mejía, conocido como el “falsete de oro” de la música mexicana, ha venido a Cuba a cumplir un contrato con Radio CMQ en un programa  llamado “Miércoles de Regalías”. Sabe que una multitud de fanáticas lo esperan en la mayor de las antillas, lo que aún no sabe, es que una cubanita de apenas 19 años le ha de robar el corazón por esos días. 


La tarde del 23 de febrero sonó el teléfono en casa de Berta. Es Miguel Aceves Mejía. Pregunta por el vestido. “No, todavía no está” –le contestan-.También desea hablar con Berta. Hay una invitación al Cabaret Sierra ubicado en la calle Concha No.50, Luyanó, esa noche él cantará allí. No, claro está, ella no puede ir sola, es soltera y las normas sociales no lo permiten. Pues que invite a su madre y primos también. Berta no sabe que decir, se pone nerviosa pero acepta. Su familia le hace bromas. Faltan treinta minutos para la cita y aún no sabe qué ponerse. Recuerda la sonrisa de Miguel y se sonroja.
 
Fangio había sido invitado a participar en una carrera de autos “sport” en la isla. La competencia era parte de los eventos deportivos programados por el gobierno cubano para mejorar la imagen del dictador Fulgencio Batista, quien por esos días enfrentaba la más dura crisis de todos sus años de mandato.   El plan debía llevarse a cabo con mucha precisión, porque llegaría sólo dos noches antes de la carrera.   La escena se produjo en el hall del Hotel Lincoln de La Habana, cuando un miembro del Movimiento 26 de Julio interrumpió la charla que el campeón mundial sostenía con sus mecánicos. Ayudado de una  Colt  45, el revolucionario lo obligó a que lo siguiera hasta la calle donde los esperaba un automóvil. A esa misma hora, en el Cabaret retumba la música y las luces enceguecen. Mejía canta, Berta resplandece. Hay aplausos y fotos. Dos corazones se acercan, está latiendo un romance.  

Cincuenta años después, en la misma Habana, en una salita acogedora de la calle Galiano, converso con Berta Gulías. La edad no ha apagado su viveza y locuacidad. Muestra las fotos de Miguel Aceves Mejía que guarda con cariño y con una actitud nostálgica contesta estas preguntas:

¿Qué significó en su vida conocer  a M.A.Mejía?
Imagínate, con 19 años que a la puerta de tu casa llegue uno de los cantantes y actores más famosos del cine mexicano. Es la ilusión de toda jovencita.

¿Qué representó para Ud.? ¿Llegó el amor o fue una simple atracción?
Pienso que si las circunstancias hubieran sido diferentes, tal vez el final de esta historia sería distinto.

¿Qué es para Ud. el amor?
No sé, es un misterio que se siente, se padece y también se olvida.

Entonces, ¿Ud. olvidó a Miguel Aceves Mejía?
Sí, lo olvidé pero aún conservo sus fotos.

¿Alguna vez volvieron a verse?
No, nunca más.

La conmoción creada por el secuestro de Fangio hizo que esa noche el cabaret cancelara su espectáculo influyendo en los ánimos de los espectadores, de lo que no pudieron escapar Miguel y Berta. El secuestro de Fangio fue todo un éxito para el Movimiento “26 de julio” pero el romance quedó trunco. 

Actualmente, en esta  Habana  llena de leyendas y de magia, en la puerta del Hotel Lincoln, situado en el barrio de Centro Habana,  una placa de bronce recuerda aquella acción y a unas pocas cuadras más abajo, en una pequeña caja, duerme la historia  de un frustrado romance.

miguel aceves mejia y berta, la habana, 1958

osemi

José Miguel R. Ortiz. Cifuentes, Villa Clara,1985. Creador y editor de este blog desde 2006 hasta hoy. WhatsApp +53 58298396 / Correo: z@halmas.org "Hay un momento para dejar de buscar miel y convertirse en abeja"

También te podría gustar...

2 Respuestas

  1. Yamilet Tovar dice:

    Quisiera saber sí aún vive Bertha Gulias,su familia,y qué fue de su vida hasta ahora

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.