La poesía de Elvira Alejandra Quintero (11-07-11)

Publicado por Iskra

Enviado por Jesús García Clavijo

«La poesía de Elvira Alejandra Quintero»

«5000 kilómetros al sur» es un poemario inédito de la escritora y poeta colombiana Elvira Alejandra Quintero, radicada actualmente en Argentina,  desde donde nos envía la noticia de su libro y agradecidos recibimos varios de sus poemas incluidos en este reciente trabajo. Es, además, el nombre de uno de los poemas que lo integran, lleno  de las nostalgias de su tierra lejana, de los seres, sombras,  luz,  arte,  amor, que  arrastra,  sin  querer  o queriendo en lo más sincero de su ser. Alejandra piensa hacer la presentación de su obra en Cuba y hasta  quizás,  este nuevo texto, vea la  luz  en   nuestro país,  que aunque al norte del de ella, también vive en  el sur del continente.

Afuera la lluvia dulce cae
y libera la semilla
arrancando colores a la pampa interminable
Atrás el camino 5000 kilómetros de viento
Historias inconclusas
Amigos sin nombre y sin boleto de regreso
Valses tangos rock y más arriba
alucinaciones de cacao en los olivares silenciosos
5000 kilómetros de olvido y pesadillas frescas
la voz del colibrí
el grito de la paloma torcaz junto al ahorcado
el niño que sueña con su madre muerta
la novia fusilada en la ventana de cedro negro
Tierras de tu pasado
y amaneceres en el centro de la luz
Trópico hirviente en tardes de café y espejismos de la
ausencia
5000 kilómetros al Sur
Ahora el viento es tu historia y no quieres ya mirar atrás
Viento sur en tus cabellos negros
Viento liberando los nudos de tus trenzas
y conjurando nuevos lazos y misterios
Viento recordándote que querías volar

Este  libro,  lleno de lirismo, nos lleva a  un  poema  muy original  y  bien  pensado por su autora,  que  refleja  la realidad de su país, y nuestra América, a las puertas de un nuevo milenio, hermoso  poema Noticias:

NOTICIAS

No te conocí Kimy Pernía Domicó
ni tu piel embera del alto Sinú
ni tu voz pausada de sabios consejos
ni tus ojos de luna chispeando bajo la lluvia
Pero un día de junio, dos mil uno
los emisarios de la muerte te llevaron armados y fuertes y
oscuros
y te arrastraron a la sombra de donde no volviste nunca más
Tu sonrisa ilumina los diarios
tierna, limpia
y en ella reconozco la inocencia

No te conocí John Edward
Blanco
Uno sesenta y nueve de estatura
Camiseta blanca con logo de Hawái
Zapatos blancos con rojo y jeans oscuros
Pero desapareciste un dieciséis de agosto, dos mil seis
en una calle sin nombre así como tu tumba

No te conocí Walter Antonio
pero dijeron las noticias que una noche 11 y 30 camino
hacia tu casa
fue la última
porque no volvió nunca más tu gente a verte
llamando a reuniros en la casa aquella
ni en la plaza aquella
ni en la calle aquella para hablar vuestros asuntos

No te conocí, Eduardo
pero fuiste acallado en Bogotá
un día de abril de uno nueve nueve ocho
allí mismo donde una vez dijiste entre café y cigarrillos
que sería un milagro si te dejaban vivir más allá de mayo
y que si así ocurría ya no morirías ese año
y por eso
había que aprovechar para estar algunos días con quienes
más amabas
Y así fue

Tampoco te conocí, Romina
pero vi tu fotografía de frente, blanco y negro, y el
letrero de Se busca
Desaparecida un lunes tres de enero de mil novecientos
noventa y algo más
tres hijos, dos nietos, viuda
y no volviste nunca de la reunión de todos los lunes por la
noche

No te conocí Pablo, Marco Fidel, Manuel José
Carmen, María Estela, Joaquín
Jorge Iván, Richard, John Jairo y Adolfo y Alejandro
Borrados todos en Bogotá Cali Chinchiná Popayán
Villavicencio
y en otros pueblos sin nombre sin fecha y sin camino
un día de tantos de un año de tantos de mil novecientos
ochenta o noventa o algo más

Mi patria fin de siglo
Mi patria a las puertas del nuevo milenio

También aparecen poemas íntimos, como Hotel Con Ciudad y  Los Hilos De Ariadna, aquí  debo acotar, que este último me impacto desde la primera lectura, porque refleja la  mirada de  la mujer amante, que ama, frene al hombre objeto, deseo y  amor,  que la convierte en hembra desbocada y  al  mismo
tiempo paciente a los designios únicos del amor.

Lleguen estos poemas  del mismo modo que salieron, dulces y guerreros, capaces y tiernos, abiertos al convite del  amor y la caricia.

HOTEL CON CIUDAD
San Telmo, Buenos Aires

La mujer que espera a su amor
en un cuarto de hotel de esta ciudad inmensa
sellada para el mundo
Convencida de que existe la dulzura en los ojos del ausente
y sólo allí
su sueño tiene forma de historia real
Leyó a Onetti, a Flaubert, a Wolf
pero erró su memoria
en aquellos recodos donde veía su propia sombra
Una ciudad respira afuera, inmensa y desconocida
una ciudad cerrada para ella
como el amor, cerrada
como su amor, difícil e inconstante
Todos en algún momento la convirtieron en una mujer que
espera
Todos fueron el hombre en su centro
el sentido secreto
el nombre de una ausencia
Pero gira alrededor de su habitación una ciudad en rueda
inútil
muda y secreta gira afuera
de ese cuarto donde yace su abandono

LOS HILOS DE ARIADNA

En el viento navega suspendida la que fui
con la manzana en la boca sobre los labios tiernos
simulando la tentación para tu miedo
y el hechizo inútil de flores y sangre y huesos
fallido ante tu fuerza
También el grito en el centro de la hoguera
todas las veces que merecí el castigo
por incitarte al amor y a la vida
Y el anillo que tiré al bote de basura
para romper el vínculo
y devolverte a la rueda de la libertad
aúlla aquí bajo las ráfagas
mientras recorro los andenes solitarios

Sé cómo vuelan en el viento
las lenguas de fuego
y el lazo de la ahorcada
tejido en el mismo hilo de Ariadna
mi vieja hermana
Todo lo perdí
mientras tranzábamos el amor
y la guerra
Por eso estoy tan sola
y tan libre
y tan desnuda
como la primera vez
en el catre destendido de tu alcoba

Pero yo sólo tenía 15 años
y tú 30
y aprendía de ti como enseñarte a sentirte a gusto
y sin vergüenza

osemi

José Miguel R. Ortiz. Cifuentes, Villa Clara, 1985. WhatsApp +53 58298396 / Correo: z@halmas.org

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3 Respuestas

  1. mirlay yilam dice:

    bellos poemas, muchas gracias.

    mirlay yilam

  2. JESUS GARCIA CLAVIJO dice:

    gracias, muy buen trabajo, realmente son bellos esos poemas.

    jesus garcia 😆

  3. Elvira Alejandra dice:

    Iskra, Jesús:
    Gracias por invitarme a participar de esta página donde se expresa el amor y la solidaridad y se hace homenaje a lo mejor del ser humano. Mis respetos.
    Va un abrazo grande y sincero desde mi sur!!
    Elvira Alejandra

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