Había una vez un parque, por Klaudia (21-12-10)

parque

Había una vez un parque
esperando por nosotros,
pero no lo vimos,
no llegamos,
no fue nuestro.

Otra vez los culpables
han sido el tiempo que nos falta,
la prisa,
los miedos propios
y las quejas de quien no estaba.

Nueve bancos
formaban su anatomía.
En cualquiera hubiéramos podido hacer el amor
con el alma desnuda
y los cuerpos ardiendo,
protegidos por las miradas curiosas,
los árboles bondadosos,
y este invierno recalcitrante
que nos condena
a buscar
otros cuerpos y otros parques
donde desahogar
el instinto y la razón,
como los seres insanos
en que nos convertimos
cada vez que nos perdemos.
  

Confesión desde el panal
————————————
Lo que me das es suficiente
aunque te parezca increíble
y yo lo sienta a veces incierto.
Cuando me dejo amar
desaparece la frontera
entre el éxtasis y la dicha
si aproximas tus labios
a mi esencia.
Paso de inquieta mariposa a laboriosa abeja
para libar tu virilidad toda
hasta dejarte sin aliento, pero renovado.
Emerjo de entre tus manos insustituibles
como obra  acabada,
sublimemente impregnada
de tu aliento y olor.
 
Lo que me das es suficiente
y quizás sea casi nada,
comparado con la devoción frágil y pura
que te profeso
(eso opinan los súbditos)
Pero invariablemente lo prefiero
a no tenerte,
a callar mis ganas de ti
y anular mi orgullo;
el especial orgullo de saberme la reina
en tu mundo de lo no-posible,
por ahora…
Hasta que llegue el tiempo.
 
Klaudia
Diciembre/2010.


Comenta a través de Facebook
Editor

Editor

Cifuentes, Villa Clara,1985. Coordinador de la Red Social Haciendo Almas

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

× 9 = 9

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!