poemas de Aliekni Pérez Monzón, -desde el corazón-

————————

HACIENDO ALMAS

www.halmas.org

————————

«¿Qué será de los hombres, el día en que no puedan apoyar su cabeza

en un seno caliente de mujer»

José Martí.

————————

Aliekni Pérez Monzón es la poeta que nos dedica sus versos en este día especial.

 

Reciban, mujeres que día a día van haciendo almas,

nuestro abrazo sincero,

nuestra tierna caricia,

nuestra palabra y verbo,

 

desde el corazón

 

¡MUCHAS FELICIDADES!

————————

acción comunitaria -desde el corazón-

José Miguel Rodríguez Ortiz

calle 14 # 260 e/ 17 y 19 1er piso

Barrio El Carmelo, Vedado, Plaza.

Ciudad de La Habana. Cuba CP 10 400

telef: 8310447

e-mail: desdelcorazon@cubarte.cult.cu

————————

 

A mi ángel

—————–

Una brisa suave acaricia

tu rostro, tu rostro sucio,

por el musgo y las muchas

lluvias, de otros siglos.

 

Sobre la lápida

de un muerto, descansan

tus pies; tus alas al viento

pretendiendo volar.

 

Condenado a lucir siempre,

ese vuelo detenido

por la mano del artista,

mirando de frente

el nombre de un mártir.

 

Quedando presa tu mirada

entre los pequeños árboles,

que sombrean este viejo banco,

donde siempre me siento a verte.

 

Tratando de descubrir

en tu sonrisa, una señal de vida,

procurando detener

este instante del día.

 

Donde el sol se oculta

y tus labios son más humanos,

y tus alas pretenden

romper ese vuelo detenido.

 

Noche

———-

Un cuadro solitario,

adorna la pared desnuda,

mientras que el mártir

que guarda te mira.

 

A veces te sonríe

como buscando un gesto;

una radio suena

mutilando el silencio.

 

El humo de un cigarro

carga el ambiente,

y el ladrido de un perro

taladra a la noche.

 

Los peces nadan

en el sitio de siempre,

a ratos tú los miras

buscando amor en sus colores.

 

Te duermes esperando el amanecer,

con un beso rozando un anhelo,

y te levantas luego

para repetirlo todo de nuevo.

 

Lo que ha de pasar.

————————

Tendrás muchos amaneceres

en los que como yo,

sientas el irreprimible deseo

de fundirte a mi boca.

 

Habrá noches muy frías,

de esas, en las que nada

consiga calentarte, me buscará

ansiosa tu mano sin hallarme.

 

Vendrán bellos ocasos, de esos,

en los que necesites mi tibio abrazo,

no estaré para compartirlo,

mas lo estaré viendo con alguien.

 

Rodearé otro cuello, besaré

otros labios con un poco de tu fuego,

ese que tantas veces apagué

con lágrimas y otras humedades.

 

Extrañarás mis encendidos delirios

vagando por tu cuerpo;

una gota de lluvia mojará

tu rostro, cerrarás los puños.

 

Se pondrán blancos de ira,

de pena y algo de frustración,

refrenarás tus ganas y me olvidarás,

por un tiempo o por siempre.

 

————————

 

Te escribo otra vez,

con mis cansadas palabras,

desde mi anciano silencio,

que no guarda más pasiones que las vividas.

 

Tratando de convertir estas letras

de ligera sabiduría, en versos

que dejen espacio en tu alma,

para mi recuerdo de aquellas tardes

llenas de incendios, que fueron apagados

por un chaparrón de besos, que nadie vió.

 

Te escribo justo ahora,

cuando un frío enorme me recorre la vida;

ahora que mi libertad me embriaga

con separaciones de auroras,

en este villorrio que no me alcanza, pero me tiene.

 

Tratando sin éxito,

amarte en esta vejez de sentimientos,

transformando mi lúgubre estadío

en este páramo ruin,

en una crónica fatigada y agonizante.

 

Te escribo ahora desde este peñasco,

de otras cumbres sin gitanos agrestes,

pero igual de borrascosas;

te escribo justo ahora que no puedes escucharme,

para decirte sólo una cosa:

ya no te amo, pero me gustaría hacerlo.

angel

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.