novela de la niña Elena Barrios Arana, del grupo -grandes escritores-

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HACIENDO ALMAS

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«Sin las niñas no se puede vivir, como no puede vivir la tierra sin luz.»

José Martí

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José Miguel Rodríguez Ortiz, maestro de computación de la Escuela Primaria Ormani Arenado Llonch, nos envía, en calidad de estreno, esta novela de Elena Barrios Arana , una pionera de solo diez años de edad que se destaca por los bellos textos que escribe, y forma parte del grupo -grandes escritores-. Elena escribe desde muy pequeña, impulsada entonces por su mamá y su maestra Mercedes, pero como verán, hoy la inspiran muchas cosas más. Elena participa desde los ocho años en el propósito comunitario -haciendo almas- .

Esta novela fue escrita en marzo del 2004.

¡Que la disfruten!

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Escuela Primaria Ormani Arenado Llonch

Directora: Msc. Mayra Víctores Regal

Calle 17 # 1054, e/ 12 y 14. Barrio «El Carmelo».

Vedado. Plaza. Ciudad de la Habana.

CP 12300. Cuba.

Teléfono -8311567-

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Novela de Elena Barrios Arana

-Daliya, la alborotada-

Personajes:

Daliya, Juan su hermano, la tía Sonia, Roqui el dragón, el perrito Escubi y el Diablo.

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Capítulo I

Sonia- Oye Juan, has visto a Daliya.

Juan- Tía Sonia, ¿mi hermana?, hum. fue al parque a montar aparatos.

Sonia- Ve a buscarla.

Juan- ¡Enseguida!

Juan- Daliya, nuestra tía Sonia quiere que vayas a la casa, le dije que estabas en el parque.

Daliya- ¿Qué te dijo?

Juan- Que te viniera a buscar, tenemos que irnos.

Daliya- Tengo que seguir explorando.

Juan- Daliya, tenemos que irnos.

Daliya- ¡Un momento!

Juan- Bueno.

Daliya- No ves que tengo que investigar sobre una enfermedad que ataca a las personas.

Luego de un rato.

Daliya- Tía, ¡ya llegamos!

Sonia- ¡Qué bueno!, siéntense a la mesa que les voy a servir la comida.

Daliya- No tía, yo no quiero comer, tengo mucho sueño.

Capítulo II

Daliya- Hermano, ven, te contaré lo que soñé: El sueño decía que recibiría una carta donde decía que tenía que ir a una playa y cuando llegara me encontraría a un dragón verde, él me transportaría al lugar donde está la medicina, pero en ese lugar hay muchos animales salvajes, carabelas y otros obstáculos. Ahora cuando me desperté me encontré la carta sobre la mesita. Juan ¡tenemos que ir!

Juan- Está bien, tenemos que irnos escondidos de tía, vamos a prepararnos.

Se preparan

Juan- Vamos, ya está todo listo.

Salen a escondidas y van bastante apurados.

Juan- ¿Ya estamos llegando?

Daliya- No sé

– ¡Mira, ahí está el pequeño dragón!

Capítulo III

Daliya- ¿Cómo le llamamos?

Juan- No sé ( piensa )

Daliya- ¡Ya sé!, Roque.

Los niños se acercan al pequeño dragón.

Juan- Te llamarás Roqui.

Roqui- ¡Qué bueno!, no tenía nombre.

Daliya- ¿Nos puedes llevar?

Roqui- Sí

Daliya- ¡ huupi !

Se suben al dragón y vuelan destino a la isla donde encontrarán la medicina.

Juan- ¿Ya llegamos?

Roqui- No, ¿Cuántos años tú tienes Daliya?

Daliya- 9 años

Roqui- ¿Y tú Juan?

Juan- Yo tengo diez

El dragoncito mira hacia delante y grita:

Roqui- ¡Ya estamos llegando!

Y luego de unos minutos

Roqui- ¡Mira, llegamos!

Daliya dice sorprendida:

Daliya- ¡Qué lugar tan bello!

Juan- Es verdad

Daliya- Mira ese diamante

Juan- Sí.

Roqui le grita asustado a los niños

Roqui- No lo vayan a tocar hasta que yo llegue allá, ese diamante es para desaparecer hasta otro lugar de esta isla.

Explica Roqui mientras señala a un enorme diamante que está frente a ellos. De pronto, alguien toca el diamante y se oye un grito.

Daliya- ¡Ay! Me he caído en un hueco.

Juan- ¿Te sientes bien?

Daliya- Sí, gracias

Juan- Bueno, vamos a subir a coger el diamante

Daliya- No hace falta, aquí hay otro, vamos a cogerlo.

Roqui- Es mejor, porque viene una carabela.

Juan- ¡Cógelo rápido, que viene otra!

Daliya- ¡Enseguida! ¡Ya!

– Mira, estamos en otra parte

De pronto gritan todos asustados

Daliya- A correr todos a ese castillo, vienen elefantes salvajes y carabelas

Juan- Qué puerta más linda.

Y Roqui le explica con cuidado.

Roqui- Esa puerta es la del amor y la paz

Daliya- Y si la abrimos ¿qué pasa?

Roqui- Suena la alarma, porque solo el rey la puede abrir.

Daliya- ¿Y esta otra de qué es?

Roqui- Esa es la puerta del diablo, que ni el rey puede tocarla, nada más un hechicero malo que provoca todos los males y las enfermedades como la que tienen las personas donde vives.

Sigue explicando Roqui.

Roqui- Si el rey abre la puerta de la paz y el amor suceden cosas muy lindas, pero el malvado hechicero ha hecho un conjuro que no deja que el rey abra la puerta.

Los niños y el dragón salen a caminar y de pronto Daliya le dice a su hermano Juan.

Daliya- Juan, le escribiré un verso a mi ti Sonia: Tía del alma, tía del amor, siempre estarás en mi vida y en mi corazón.

Juan- Está muy bonito, pero vamos a tirarnos por esa canal que ahí viene el diablo.

Roqui- ¿A dónde hemos llegado?

Juan- No sé, ¿tú sabes Daliya?

Daliya- Creo que es el laboratorio del malvado hechicero – y grita- ¡A esconderse que viene con el diablo!

Diablo- ¡Los cogí!

Roqui- ¡A correr!

Diablo- Hechicera, tírale una poción que los convierta en estatuas.

La niña grita con energía

Daliya- ¡No lo podrán lograr, porque aquí está Escubi y su familia para ayudarnos!

Escubi- Es verdad, estamos aquí para ayudarles a acabar con la maldad y el hechicero.

Aprovechando un descuido del diablo y el hechicero, Escubi los ayuda a escapar. Al rato Juan les comenta:

Juan- he descubierto que hay una poción, y si la abres, se infestarían más los países y empezarían a salir monstruos malvados, ellos acabarían con todo y también harían fantasmas con la piel de los ratones.

Roqui- Hay que acabar con esto.

La niña mira que viene una carabela y dice:

Daliya- Esta carabela la podemos destruir: ¡toma! Ya se hizo pedacitos, Juan tírale un palo a la otra que tienes detrás y tu Roqui, a esa jirafa que tienes al lado tírale la poción para que se convierta en piedra, y todos los enemigos también se convertirán en piedra.

Juan- Ahora solo nos falta acabar con el hechicero y buscar las medicinas para irnos a casa y curar a los enfermos.

Daliya- Sí, pero ahora iremos a la cabaña a dormir.

Roqui- Es verdad, yo también tengo sueño.

Capítulo IV

Daliya- Ya es de día

Roqui- Sí

Juan- Verdad que sí, pensaba que era una broma

Daliya- Tenemos que encontrar las medicinas

Roqui- Vamos

Los niños junto a Roqui emprenden el camino .

Juan- Hemos llegado Roqui, miren al hechicero.

Daliya- Miren a Escubi y a Choqui y a los demás de la familia.

Juan- Ellos dicen que en su planeta también hay la enfermedad que hay en el nuestro y que también están buscando la medicina.

Roqui- Mira Escubi, tú y yo iremos delante a buscar la medicina, los demás saben lo que tienen que hacer.

Escubi- Vamos Roqui.

Salen caminando juntos

Roqui- ¡Mira! Mira, allá a lo lejos hay algo como un gran pomo de poción, avísale a los demás.

Escubi- ¡Oye!

Juan- Que no jueguen más

Escubi- No estoy jugando, Roqui encontró una cosa como medicina

Roqui- Ha venido el hechicero tras de mí cuando fui a coger la medicina y he tenido que correr

Daliya- ¡A correr!

Roqui- Coge la medicina, que está ahí.

Juan- Ya la cogí.

Daliya- Miren, se rompió el maleficio y el diablo con el hechicero se desaparecieron

Los niños salen corriendo a donde están Escubi y los demás familiares

Daliya- Muchas gracias, Escubi.

Juan- Muchas gracias.

Roqui- Muchas gracias.

Todos se abarazan felices y dice Daliya:

Daliya- Bueno, ahora debemos regresar a casa con las medicinas

Los niños se suben al dragoncito y van rumbo a su casa.

Capítulo V

Juan- Tía, estamos ya en casa

Daliya- Sí, tía

Sonia- ¡Cuánto me alegro!

Y abraza con emoción a sus sobrinos

Juan- Mira, tía, traemos un pequeño amigo dragoncito y le pusimos Roqui

Daliya- Tía, deja que se quede, él está solito, ¿está bien?

Sonia- Sí, está bien.

Juan- Bueno, tía, ¿nos dejas ir a llevar esta medicina a los enfermos?

Sonia- Sí, cómo no y por su valentía les haré una panetela y de la que a ustedes les gusta, y luego me cuentan cómo les fue, cómo descubrieron lo sucedido y cómo pudieron encontrar la medicina de los enfermos.

Los niños llevaron la medicina y rápidamente empezaron a sanar los enfermos, al llegar a la casa todos comieron panetela.

Roqui- ¡Qué rica, tía! ¿Nos vas a hacer otra panetela?

Todos se ríen: . Ja , ja , ja , ja , ja

—–FIN—–

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