boletín 2 -a horcajadas de la palabra- mayo de 2006

boletín

– a horcajadas de la palabra –

————————

«La furia con que el mundo actual busca el placer, prueba que carece de él».

G.K.Chesterton

————————

No. 2 Mayo – 2005

————————

Coordinador: José Miguel Rodríguez Ortiz josemiguel@lab.matcom.uh.cu

Este boletín lo he creado para promover fundamentalmente las obras de adolescentes y jóvenes, que como todos los seres humanos, llevan el arte en su corazón,.

————————

María Elena Marcelo Torres, 15 años

————————

Estudiante, amante de la literatura y especialmente de la poesía. Esta vez nos trae un poema en el que nos revela algunas de sus pasiones. Si deseas escribirle hazlo a: dulcemar@infomed.sld.cu

hablaba a veces como poeta

a veces como aire de barrio

lo mismo me abandonaba con fuego entre las piernas

que curaba la escarcha en mis labios

pero era muy duro no escribirle

lo que nadie le había escrito o escribiría algún día

(tan seguro como que la verdad es siempre un imposible

y la mentira su analogía)

parecidas pero nunca como yo

serán sus otras mujeres

habrá todo un florero y seré entre roles y papeles

como el reguero de la primera flor

no quiero redimirle los pasos

o limpiar de cartas sus retazos

o trocarle la forma salvaje de…

yo buscaba entre los vellos de un hombre

una nueva forma de escribir mi nombre

amar era una nueva meta para ese jugar

para mi era un juego sin reloj,

para él, más que sexo,

era orgasmar y encontrar el amor

————————

Amanda Pérez Morales, 15 años

————————

Estudiante, amiga, participa por primera vez con nosotros y lo hace con un poema en el que nos brinda una interesante interpretación de la muerte. Si deseas escribirle hazlo a: emiliacanto@cubarte.cult.cu

Mañana voy a morir.

Mi cuerpo se volverá cenizas y mi alma vagará eternamente entre los lívidos cuerpos celestiales.

Mañana voy a morir,

Descansaré de esta simple vida terrenal y pretenderé ser solamente aire, seco vertiginoso.

Mañana voy a morir y desearé poder decirte todo aquello que no te dije.

Lamentaré no haber admirado esa flor y no haberme querido alguna vez…

Mañana voy a morir y empezaré a sentirme sola.

Anhelaré abrazarte, besarte.

Recordaré cuánto te he querido a lo largo de mi vida.

Te citaré en todo poema y compensaré a mis labios al verte en mi mente.

Mañana voy a morir, no hay más que eso;

Mi cuerpo se tornará frío y la sangre dejará de correr por entre mis venas.

————————

Carlos Manuel Fernández Fernández, 22 años

————————

Es profesor en la Escuela Primaria René Ramos Latour y esta vez nos trae un texto muy creativo acerca de la creación, que lo disfruten:

«La creación», «un evangelio según mis manos» o «una manera de hacer un mundo de forma sencilla y cursi».

Había una vez, bueno, fueron varias veces las que me dijiste que mis manos te gustaban, y como normal mortal que soy, empecé a crear todas las cosas. Quise hacerlo, puesto que tus halagos me convirtieron y tus palabras hicieron que me creyera Dios, y como buen Dios comencé a crear.

Primero construí el día con todo su esplendor, para lo cual me inspiré en tu sonrisa, pero me di cuenta de que todo no podía ser tus sonrisas y como sé que hay muchas cosas más allá de este simple reflejo me decidí y creé la noche. Sus ingredientes fueron: tu silencio y «tu mirada fatal».

Lo más fácil fue crear la cantidad de días y noches que debían haber: siete, que son la cantidad de veces que te haría el amor en un día, te confieso que pensé en el nueve, pero sería mucho pedir, acuérdate que soy un «simple mortal jugando con la divinidad».

Luego del día y la noche me dio por hacer el mundo, ¿cómo? Pues sencillo, te tomé prestado un óvulo menstruado, lo recompuse y solo en mi casa hice uso de la imaginación y de millones de descendientes escogí el que me pareció más saludable y más a lo «yo», y los sembré en una macetica que le robé a mi abuela. Todos los días la regaba hasta que comenzó a brotar un pequeño mundillo.

Después, siendo ya un mundo grande y en óptimo estado de salud vi oportuno agregarle unas cuantas cosas: árboles, mares, animales, sales, montañas, nieves, y todo lo que hoy se conoce. Los volcanes me costaron trabajo, porque en el cursito de modelado técnico y escultura que tuve que pasar el día que dieron esa clase falté por ir a verte a tu casa, recién operada. Lo último que le añadí al mundo, fueron los hombres. Ahora no recuerdo si fue al hombre o a la mujer a quien puse primero, porque como tuve que robarte dos óvulos menstruados más y buscar los descendientes en una gaveta se me formó tremendo reguero y más cuando un gato se coló en el minilaboratorio improvisado que tenía en el cuarto y Chiquitico, el perro del vecino, le empezó a caer atrás rompiendo no sé cuántas cosas. En fin, que no me acuerdo a quién puse primero, solo sé que los dos están hechos a nuestra imagen y semejanza.

Por ahora estarán ellos solos, y los privé de la reproducción, para que estén bastante tiempo juntos y no tengan que preocuparse por hijos, embarazos no deseados y para que los niños, en caso de que se aburrieran, no empezaran a crear mundillos y utilizarlos como fuente de ingreso. Esta decisión no es definitiva y habrá tiempo para el mundo y los hijos, lo que quiero es que vivan el mayor tiempo posible sin pensar en celos, enojos, envidias y para que cuando mueran y reencarnen, no tengan que conocerse en condiciones no deseadas por ninguno de los dos.

Hace tres días él salió de caza, así que ya debe estar al llegar, si pudieras ver cómo se encuentran cada vez que uno regresa, sí, porque ella también caza y como no los doté de machismo, cada cual lo hace cuando quiere.

Primero se abrazan un buen rato, después se besan las manos en señal de que se extrañaron y por último, se hacen el amor oyendo un disquito de ERA que les presté. No se quitan la ropa, porque todavía no voy a la costurera con el encargo que me dieron, pero nada, todo muy sencillo, bien ligero, creo que me lo pidieron así para no pasar trabajo cada vez que regresan. Después de horas en eso, se acuestan a recuperar fuerzas para otro día.

Quizá te parezca un poco monótona la vida en mi mundo, pero ya estoy trabajando en base a un área de entretenimiento, donde además de jugar podrán hacer y montar sus creaciones personales. Por ahora es poco lo de este mundo, pero espero mejorarlo bastante con el tiempo, lo que he pensado seriamente es en no poner un árbol de la sabiduría, es que tengo miedo a después castigarlo y que pierdan sus libertades, se me vuelvan más humanos y no conserven ese pedazo animal que tanto me gusta de ti.

————————

José Miguel Rodríguez Ortiz, 21 años

————————

Profesor de Computación de la Escuela Primaria Ormani Arenado Llonch, gusta de trabajar con niños, escribir y descubrir la vida, desde el corazón.

ser

—–

no necesito nada, he aquí mi primer principio,

ni siquiera vivir, porque la vida,

después de todo es la primera ingrata,

por eso yo no necesito nada.

ni siquiera escribir, qué son las letras,

cuando más: células nuevas,

cuando menos: heridas,

granos de arena del reloj de la vida.

no necesito nada, ni siquiera al amor,

porque el amor no pasa de ser el egoísmo,

el refugio, la casa o el abismo,

de aquellos que del dolor inútilmente escapan.

no necesito nada, en este espacio mío,

en el que me han concedido para siempre,

ya me siento feliz, me siento gente,

que es mejor que persona todavía.

————————

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.